La muerte como solución: cuando la conservación de vida silvestre no es tan fácil como la pintan los ambientalistas

Por Lain E. Pardo

La palabra conservación se ha convertido en una de las más populares en estos tiempos donde la naturaleza y sus recursos atraviesan una crisis profunda. Sin embargo, al mismo tiempo se ha generalizado tanto que en la percepción de la gente parece ser un concepto simplista de “no tocar”. La ciencia de la conservación es más compleja y en algunas situaciones requiere abandonar nuestras percepciones románticas de la vida silvestre para centrarse en lo realmente importante. Esto implica en ciertas circunstancias aceptar la paradoja de ver la muerte como parte de la solución. Este ensayo hace parte de una serie destinada a mostrar lo complicado que puede ser la conservación de vida silvestre al momento de tomar decisiones que beneficien la sociedad y las especies silvestres.

La disciplina de la conservación ha evolucionado desde una concepción más purista de preservación hasta una de manejo activo de recursos naturales en la cual se incluye el ser humano como parte de la biodiversidad y los procesos de restauración propiamente dichos. Sin entrar en detalles, tanto desde el punto de vista científico como de conocimiento general, la conservación busca en últimas proteger la diversidad de especies, sus hábitats y los ecosistemas que nos rodean. Esto con el ánimo de que las generaciones futuras disfruten de los mismos beneficios que provee la naturaleza, incluyendo el mero placer de conocerla y apreciarla.

El objetivo de conservar, sin embargo, enfrenta muchos retos “éticos”, o discusiones sobre lo que es “correcto” o no. Cuando la ciencia es imparcial y sensata podemos construir recomendaciones más eclécticas que logren un balance. Sin embargo, en la gente no familiarizada con el tema (e incluso algunos ambientalistas e investigadores) no suelen haber estos elementos moderadores y las emociones tienden a prevalecer.

Desde hace unos años, por ejemplo, se discute sobre la tala de eucaliptos en los cerros de Bogotá (Colombia). La gente estaba indignada porque se estaba talando el bosque, pero algunos no entendían (o no se les explicaba bien a otros) que si bien los eucaliptos son árboles atractivos que predominan en los bosques aledaños a la ciudad, estos son introducidos. Por lo tanto, estas talas selectivas de especies no nativas lo que buscan es devolver paulatinamente la estructura original de los bosques nativos que existían antes de la llegada de los españoles. Esto no es malvado ni desconsiderado, los eucaliptos debilitan los suelos y limitan el crecimiento  de  otras especies reduciendo la diversidad de flora y fauna. De hecho, incluso fue usado en la colonia para secar las zonas pantanosas 1. Si bien la siembra de los eucaliptos fue importante ante la terrible deforestación ocurrida después de la colonización, hoy día hay que reemplazarlos paulatinamente por árboles nativos propios del bosque andino.

Las especies exóticas, introducidas o invasoras son la segunda mayor amenaza para la biodiversidad. De ahí la importancia de controlarlas de diferentes maneras. En países como Nueva Zelanda o Australia, son comunes los programas de control cuyo objetivo es erradicar (si, matando) las especies invasoras ya sea animal o vegetal 2. Tal es el efecto de estas especies invasoras o exóticas que el Convenio sobre Diversidad Biológica (CDB), insta a los países parte a prevenir, controlar o erradicar las especies invasoras. En Colombia, donde se estima que pueden haber unas 83 especies potencialmente invasoras, las medidas han sido ineficientes desafortunadamente 3. Desde el punto de vista económico, las especies invasoras también causan pérdidas millonarias por lo que es un problema que hay que solucionar de raíz.

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En algunas temporadas de erradicación de especies invasoras en Australia se pueden matar alrededor de 701 zorros, 77 gatos ferales, 186 conejos y 5 cerdos ferales. Fuente BBC.

Algunas especies invasoras se convierten en parte de nuestra vida diaria y sin darnos cuenta le tomamos aprecio. Sin embargo, en general la mayoría de las especies invasoras afectan la diversidad. Algunos estudios sugieren que unas pocas especies invasoras podrían generar nuevas dinámicas y aún no hay claridad si los efectos son del todo dañinos. El debate está abierto, sin embargo, es claro que la erradicación de estas especies es lo más apropiado en la gran mayoría de casos.

Algo que incluso hoy sigue generando indignación, es la necesidad de erradicar los famosos hipopótamos de Pablo Escobar. Hace unos años hubo gran euforia y los animalistas protestaban por la muerte de “pepe”. Sin debatir la forma como se dio muerte al animal, lo cierto es que la gente tiene que entender que en algunas ocasiones se deben tomar medidas extremas para realmente conservar los ecosistemas. Los hipopótamos no sólo son introducidos, sino que su presencia además de ser un peligro para los pobladores, puede generar varios problemas. Estos incluyen por ejemplo contaminación o eutroficación de las aguas por la cantidad de estiércol que generan, erosión en las orillas de los ríos, enfermedades y hasta competencia por recursos con otros animales nativos 4. A medida que aumenta su población, estos problemas se vuelven más críticosy dado que cualquier otra alternativa (como el traslado) son exorbitantemente caros, la muerte o eutanasia es de las más seguras soluciones. La conservación debe dirigirse principalmente a las especies nativas y combatir las especies introducidas; no hay nada que hacer por más bonitos que sean los hipopótamos.

Matar especies exóticas para cuidar otras nativas es relativamente fácil de entender. Sin embargo, mucho más complicado es tener que tomar decisiones sobre animales nativos que afectan otras especies o ecosistemas nativos; y más problemático aun si se trata animales carismáticos como los grandes depredadores. Por ejemplo, Alaska y Canadá tienen poblaciones muy abundantes de lobos. Sin embargo, las poblaciones de estas especies se han tenido que controlar mediante la cacería periódica, entre otras cosas para evitar la depredación de caribús que es una especie insignia, pero críticamente amenazada en Canadá. De manera que los biólogos y manejadores de vida silvestre tienen disyuntivas complicadas. En este caso tener que matar una especie icónica para proteger otra, mientras sufren el escrutinio mediático de los que se oponen. La depredación de caribús por parte de los lobos no es la causa del declive poblacional de los caribús estrictamente hablando, pero hace parte del sinnúmero de amenazas que se han querido controlar para proteger las escasas poblaciones de caribús en Canadá; de hecho la historia es mas complicada y los recursos insuficientes.

Otro problema que a veces los amantes de los animales no alcanzan a percibir es la importancia de erradicar especies domesticas asilvestradas (también denominadas ferales) y contralar las especies domesticas en las ciudades. Lo diré en una corta oración para la reflexión: ¡los gatos han conducido a la extinción de 28 especies solo en Australia! En la isla del Coco (Costa Rica), reportan que estos gatos consumen pinzones y los cuclillos endémicos de la Isla 5, así como reptiles endémicos 6. Entonces, tenemos que proteger a los gatos y perros domésticos callejeros y ferales porque sí? ¿debemos seguir alimentándolos indiscriminadamente y que se reproduzcan por doquier? Es un tema crítico, que algunos no dejan poner sobre la mesa.

La idea de cuidar las especies domésticas callejeras o ferales es noble, pero en términos prácticos no sirve para la conservación de especies silvestres y se está convirtiendo en un problema cada vez más delicado. Lo mismo sucede con las palomas y otros animales acostumbrados a las ciudades: hay que controlarlos y la muerte es lo más sencillo. La disyuntiva emocional es entendible, pero un noble propósito puede ser más peligroso que una acción a primera vista reprochable. La compasión por sí misma para tratar temas tan delicados no debe tener tanto peso. El debate es extenso e incluso algunos movimientos han aparecido con fuerza tales como “Compassionate Conservation” o conservación compasiva, pero creo que es algo que en gran medida puede entorpecer la investigación y las necesidades de manejo efectivo.

La conservación no es blanco o negro ni tampoco hay acciones universales que funcionan como baritas mágicas en la solución de los problemas. Balancear el amor que le tenemos a la vida y lo que realmente se necesita hacer por el bien de la biodiversidad no es fácil en muchas situaciones; en especial cuando hay personas involucradas…

… En la segunda parte de este tema continuaré con uno que merece un poco más de discusión como la cacería deportiva y su importancia en la conservación. También incluiré otros temas como las limitantes de dinero, el sueño de reintroducir animales a toda costa, fauna en hogares, las ridiculeces de algunos animalistas, entre otros.

 Fin primera parte…continuará 

Lain E. Pardo           

Biólogo, M.Sc. Ph.D.

Centre for Tropical Environmental and Sustainability Science (T.E.S.S)

James Cook University, Australia

lepardov@gmail.com

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Referencias

  1. Pulido-Sierra & Rojo-Alboreca. ¿Cumplió el eucalipto su ciclo en los Cerros Orientales de Bogotá? (2017).
  2. Howald, G. et al. Invasive rodent eradication on islands. Conserv. Biol. 21, 1258–1268 (2007).
  3. Baptiste, M. P. et al. Análisis de riesgo y propuesta de categorización de especies introducidas para Colombia. … . Bogotá, DC, Colombia (2010).
  4. Buriticá, S. M. & Guerra, A. R. Estado actual de los hipopótamos (Hippopotamus amphibius) en Colombia: 2018. CES Med. Vet. y Zootec. 13, 338–346 (2019).
  5. Madríz, P. Propuesta de restauración ecológica de la flora y la vegetación del Parque Nacional Isla del Coco (PNIC). Costa Rica. (2007).
  6. Montoya, M. Vertebrados terrestres alóctonos de la Isla del Coco, Costa Rica. Fundación Amigos de la Isla del Coco (FAICO), Área de Conservación Isla del Coco (ACMIC). 27 (2004).

 

3 comentarios en “La muerte como solución: cuando la conservación de vida silvestre no es tan fácil como la pintan los ambientalistas

  1. Pingback: El uso de fauna silvestre como alternativa de desarrollo y conservación

  2. Alejandro tatis serrano

    Muy de acuerdo con tu nota el problema es que tendemos a empatizar con unas esoecies mas que otras y eso lo usan los grupos animalistas para hacer demagogia y emplear la sensibilidad del comun de la gente para ganar adeptos por eso nunca hacen escandalos con el cintrol del pez leon o del caracol africano pero ay donde se hable de control o erradicacion de hipopotamos o perros y gatos ferales lo mismo con el consumo de pescados y mariscos frente al mar o un rio pero se enardecen con el consumo de animales mas carismaticos que igual son aprovechables como iguanas e icoteas chiguiros entre otros

    Me gusta

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